Era un tipo inusual de esos que miras y te enamoras. Con un andar tranquilo, pausado pero ligero, sin pausa pero sin prisa como reza la canción.
Lo encontré en un mal día, en malas fachas, en el momento incorrecto, mi ligero optimismo me hace pensar que tenemos malos momentos no mala vida.
Me gustó la sutileza de su trato, la atención que brindó con mucha cordialidad a una ardilla como yo, siempre emocionada y eufórica. Lamento, debo decir, me he apagado con el tiempo, antes era un circo en sus primeras funciones, hoy parece que solo recojo la carpa.
Quise mirarlo de cerca pero no tocarlo, como a una burbuja puede ser, no ahuyentarlo como a las mariposas, mantener el paso sereno en la sincronía de la respiración, fingir ser su sombra… fui una mala imitación.
No importaba eso, retorné a ser yo en la calidez del beso, en las conversaciones eternas hasta mirar el amanecer, siempre me enamoraron los buenos conversadores, los hombres con tinte bélico y contestatario, bohemios y amantes.
Era interesante y tenía un olor particular en todo su cuerpo, no sabría cómo describirlo, resultaba un icono para mí. Un tipo interesante, de buena pinta, modales adecuados. Una sinceridad que parece no pertenecer a la época, barbado y peludo, con un olor a esencia de algo, con las manos traviesas, con miedo a las miradas penetrantes.
Le conté de mis miedos absurdos, barrocos, bizarros; su risa centellaba bajo un faro que alumbraba solo a la mitad de su cara. Yo soy una mujer más cotidiana, de simples gustos y a veces extraña, él solo aumentaba el brillo de mis ojos y los cortes de mis labios mostraban aún más dientes con cada sonrisa.
Quería ver de fondo el veneno, no podía concebir que semejante estampa sea solo bondad, empecé con el tiempo y su ausencia a percibir cuál era el final de la daga… ya la tenía dentro y gira cada vez que lo recuerdo.
l fin de cuenta la muerte a largo plazo siempre me pareció uno de esos placeres deliciosos para mujeres venenosas como yo.
Recordar al inanimado, al ausente, al cambiante y poco metódico siempre resultaría una aventura que viviría mil veces.
Ahora mi mente planea algo mejor, deshacerme de todos mis recuerdos, borrar mi memoria y tener la paz que tantos miles de detalles sociales no me permiten, el ojo femenino se fija en hebras profundas de los seres, las brujas amamos más el yang, las brujas amamos sedientas en caos.
viernes, 31 de enero de 2014
martes, 21 de enero de 2014
Cadáver exquisito
Esperar tiene varios significados, recuerdo el tango cuando Gardel canta que fumar es un placer y lo recuerdo ahora mientras escribo.
Retornando al viejo cuento, que creativo, el desperdicio de las almas que no cesan, como las musas poco producidas que no coincidieron a cantar.
Recuerdo los duelos, las personas que se juegan la vida en una discordia, pero también está el duelo de la muerte, y muchas muertes pueden ser no solo físicas sino espirituales.
Ni almas inútiles ni cuerpos desperdiciados en poder ser solo seres humanos en busca de la nota silenciosa que de cuenta de la perfección de la inspiración inútil del cadáver al que siempre se pertenece.
Hay quien dice con Lavoe a ritmo de salsa y ron que todo tiene su final, pero ahora sé que nada realmente se termina, como la copa luego de la borrachera o la canción que vuelve con las olas.
No existen ya ni habrán‚ kadabras ni hechizos para la bruja del amante cuento, sordidamente de la bruja sin compasión, sin precedentes.
Y el cadáver exquisito como en aquella canción de Fito, ahora que lo pienso, puedo recordar cada canción como una bala que se dispara sin conocer muchas veces su destino.
Bebo lento, te disfruto rápido, sin miedo a perder por que siempre he perdido, es solo una bocanada de aire más...
¿La luz o la media luz? Yo elijo la penumbra donde el insomnio recupera y acecha como los animales nocturnos en búsqueda de su presa.
Ni comienza ni termina, como el fulgor de la llama‚ como el comienzo del fin, del infinito caos de pertenecer a la nada... No hay más papel!
La noche tiene sus misterios, tras la medianoche puede estar el fin o el comienzo, o la visión del futuro que se pierde en el alcohol o el sueño.
No necesito escucharte siempre, ni que pertenezcas al soundtrack de mi vida, necesito necesitarte, como todas las damas tristes de horizontes extraños, necesito recordar‚ escribirme en la sangre de tus sueños.
Anoche no dormí, pensaba en Berkeley y su duda de la realidad, como si esto fuera un sueño, o que el ayer real e ideal fueran el mismo, porque no puedo encontrar su diferencia entre la nicotina y las pastillas que roban el sueño.
Los placeres de los ojos, de las verdes y misteriosas miradas, me recuerdan que el mundo está abierto al universo de las brujas y su inmenso poder...
Alguna vez las armónicas sonaron al ritmo del blues y del desengaño, tantas notas. La letra que se escribe eliminando o creando, creo que estas cosas siempre me sacan una que otra risa.
Ya no importa nada. Ni el peso de los cuerpos, ni la palma de tus manos. Ya no importa si estás o si vendrás, no tengo al pendiente de tu vida, ni siquiera la mía. Las olas solo van y vienen.
¿Qué es el recuerdo de las cosas frente al recuerdo de la fantasía?. Yo pienso que nada, son solo caminos que creamos. Mira el cielo o la lluvia, pero caer en su magia en el contacto de la realidad única y perdida en el momento, es de cierta forma el aprendizaje del olvido y el encuentro con la ilusión.
La tierra a diferencia de todos descubría una forma rara de vivir. O silvo o metralleta nos envolvemos en la última de las espirales, para vivir en el borde, para conjugarnos en el verbo como en el placer, para incomodarnos mutuamente, solo vuelve.
Yo pienso que escribo o imagino, por que es lo mejor que puedo hacer de mi vida, a veces hay el encantamiento de los nombres y las imágenes, creo que es mejor así.
Debo dejar de temblar en la comisura de tu nombre en mi boca, debo dejar de olvidar, debo encontrar lo importante, para dejar de lado lo imposible.
¿Cuánto durará la paz? Si la paz y la claridad son amantes oportunas que me recuerdan el viejo camino, pero que iluminan el nuevo. ¿ o si solo esto es la entrada al túnel o su salida? Supongo que son lo mismo después de todo.
No viviré lo ya vivido, ni recordaré lo que pertenece al olvido, me considero constelación única en la propia pertenencia, te recuerdo que no vivo... yo huyo.
Hay un continuo de palabras que pueden juntarse, como en los poemas que crean algo a través del tiempo, así no se las escuche, están todas las cosas y el momento. Creo que puede ser algo que resulta entre su propia música, algo hermoso.
Lo que no es deseable en el punto del encuentro es lo que no está inmerso en tu universo perfecto, ya no hablo de la nada y el todo, los silogismos lógicos me invaden, ego = karma = vida.
Existen tantas cosas que se pierden entre las palabras, los nombres y el alcohol, entre el rock y el canto, entre el baile y el momento, si existiera alguna forma de sostenerlas o de morir en el momento más allá de la alegría, lo aceptaría.
Fuego como cambio, aire para vivir, agua para nacer y tierra para plantar, música para recordar, biela para volver a penar. Recordatorio de vida. Solo para volver a vivir...
Entre cervezas y cigarrillos...
Los autores del blog.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)