sábado, 15 de febrero de 2014

Fue mi culpa


Sí, estimada audiencia, acepto que fue mi culpa, por romántica, por creer que el amor no es intrínsecamente sexual, una trampa de este mundo para la reproducción humana y la perpetuación de la especie que yo hago que sea fallida.

Fue mi culpa por anarquista y jugar a la no moral, por no querer venderme al juego basura que propone el mundo, por quedarme en mi casa un sábado entero reflexionando de la vida y creyendo que el daño no existe.

Es absurdo y abyecto pero fue una respuesta sincera al momento en que se dio la propuesta, no me arrepiento como es lógico, porque aprendí que me duelen más los actos que no realicé que de mis sabrosos errores de viernes en la noche.

El extrañamiento es una puta, se vende, se enamora del cliente. Encuestando mujeres, se darán cuenta, que el amor (momentáneo o no..) es vaginal, el 80% de las mujeres se enamoran del buen sexo y si te preguntas por qué no te aman hombre, es que has comenzado a fallar en el juego de seducción que no conduce a un camino estable, pero… ¿Quién busca estabilidad en este mundo?

 Romper esquemas en esta vida es como la primera vez que se bebe un licor, lo repudias, sientes el veneno entrando en tu boca dándose botes, la amargura del sabor, el ardor bajando por la garganta, pero la segunda vez que lo pruebas se vuelve delicioso, un gusto adquirido más. Fue mi culpa por probar…

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